Abril 7, 1963
Halekulani Hotel
Honolulu, Hawái
La Religión es del corazón; sin embargo, sin un conocimiento específico, se convierte en una actividad de la mente. Es imposible realizar completamente la vida religiosa, ya que esta no tiene nada que ver con las enseñanzas de las religiones organizadas, las llamadas iglesias. Puede que algunas veces se dé en una religión organizada, pero no es necesario, porque hay muchas personas religiosas en sitios donde no hay iglesias. La Religión es del corazón y nadie es religioso, a menos que sea guiado por el corazón. Por eso es imposible impartir religión, dada su cualidad intuitiva. Es algo que se da en el individuo, en él o en ella, en cierto momento de su proceso de "maduración." En Oriente usan algunas veces esta palabra "maduración" y también se refieren a que el individuo está maduro o no está maduro, pero siempre en referencia a lo mismo: A que estén listos para la experiencia espiritual.
Uno puede tener esta intuición religiosa y buscar la realización espiritual, sin lograr el propósito. Para ello es necesario, en algún momento del camino, recibir la revelación de ciertos temas puntuales de la vida religiosa, espiritual; esta revelación puede darse de distinta maneras y facilita la iluminación, la satisfacción del anhelo espiritual, la plena realización de esa "Paz que trasciende toda comprensión." Uno de estos principios o tema puntual, lo reconocerán inmediatamente. Se trata de la imposibilidad de alcanzar la paz interior, mientras se piense en Dios como algo separado o aparte de usted. Aún teniendo a Dios "muy cerca," muy "próximo a usted", o "muy atento a sus necesidades" pierden el objetivo, porque Dios es su Yo verdadero, su Ser interior único, su propia Consciencia. Si no realizan su Unidad interior con Dios, tendrán siempre la duda, la incertidumbre, la incapacidad de confiar plenamente en Dios. Tampoco podrán alcanzar la plena realización de su Divinidad, mientras crean que Dios es un poder al que hay que acudir para que solucione los problemas, sean propios, de los demás o de alguna otra cosa. No pueden de ninguna manera estar en Dios o ser Uno con Dios, porque ese Dios no existe. Esa imagen falsa de Dios será siempre la barrera.
En las enseñanzas de El Camino de la Infinitud encontrarán que toda palabra, que todo pensamiento que tengan en su Mente acerca de Dios, no es más que una imagen de un Dios que ustedes no han creado, de un Dios que alguien más creó para ustedes. Ese no es Dios. No existe ninguna idea que puedan tener que haga a Dios un Dios, porque siempre existe la creación, no un creador. Entienden ahora la razón por la cual, tienen que eliminar de sus pensamientos toda imagen, todo concepto, todo pensamiento que se hayan formado de Dios? De lo contrario, no pueden conocer al Dios Único y Verdadero a "quien conocer realmente es Vida Eterna." Si no lo hacen, vivirán cambiando una imagen por otra, un concepto por otro, y así nunca conocerán a Dios. Pablo habló de "ese Dios desconocido a quien ustedes adoran con ignorancia." Pablo hablaba a los hebreos, que tenían el concepto de un Dios poderoso, de un guerrero imponente. Él sabía que esta imagen era falsa, porque había recibido en su interior, de una manera fulgurante, la revelación del Dios verdadero. Dios se revela a Sí mismo a todos los hombres, cuando el hombre lo anhela en su corazón y se hace religioso en su búsqueda de Dios, de la Verdad. Dios se revela a Sí mismo, cuando el hombre aprende a estar absolutamente calmado y así permite que Dios se revele a Sí mismo, tal como le sucedió a Moisés y a tantos profetas hebreos, Jesús, Juan, Pablo y otros tantos.
"Conocer a Dios correctamente," quiere decir en verdad, que no hay que ir donde ningún "hombre que depende de su nariz para respirar" en busca de Dios para comprenderlo. Aún ese hombre, a quien usted admira y respeta, no puede decirle nada más que lo que ha recibido en su interior, y esto es de un valor relativo para usted. Al final de cuentas, todos tenemos que "aprender directamente de Dios." Por eso en último término, la única relación verdadera es la del hombre y su Creador, esa relación de Unidad que nos hace vivir en armonía.
Les dije al comienzo que "La Religión es del Corazón" y solo puede darse en la misma proporción, de acuerdo a la devoción y la dedicación que den a su búsqueda. Por lo mismo, nuestro viaje espiritual, religioso no puede llegar a su destino hasta tanto, de una u otra manera, nos lleguen a la Consciencia dos revelaciones de vital importancia. En nuestra enseñanza hablamos de "la naturaleza de Dios" y he visto que el Obispo de Woolwich dice en su libro, que está causando furor en Inglaterra, que mientras crean en un Dios "afuera" no llegarán a ninguna parte. Dice que mientras crean en un Dios separado de su propio ser, no están en Dios y las iglesias son vanas.
Por eso, algún día, para que puedan alcanzar "Esa misma mente de Cristo Jesús" o algo de ella, es necesario abandonar toda imagen y todo concepto de Dios y permanecer calmado hasta que el Reino de Dios que está dentro de vosotros se revele a sí mismo, por una experiencia directa y no porque lo leyeron o lo escucharon de alguien. Solo a través de su propia experiencia directa puede conocer, más allá de cualquier duda, que Dios es Su Ser Divino, su propia Vida, su propia Alma, su YO verdadero.
Tampoco puede alcanzar la realización completa, ni siquiera en una cierta medida, hasta que, de alguna forma, a usted le sea dada la revelación de que Dios no es un poder y por lo tanto, no hay razón para utilizarlo. Dios no es un poder que destruye a nuestros enemigos, ni obedece nuestras órdenes, ni sana nuestras enfermedades, ni los pecados. Claro que no! Cómo pueden entonces, establecer la Armonía con Dios si no lo conocen? Pueden observarlo si ponen atención a su propia experiencia, o a la de aquellos que vienen a usted, y se dará cuenta del tiempo que hemos postergado nuestro conocimiento de Dios. Esto sucede solo por dos razones: Por ignorancia, o porque hemos sido tan condicionados que no podemos liberar a Dios. A Dios lo liberamos cuando comprendemos que: Dios es Omnisciencia, es decir, sabe todo lo que tiene que saber; Dios es Omnipotencia y no combate con otros poderes; Dios es Omnipresente y no hay que buscarlo. Si aquel que busca puede comprender esto, será capaz de establecer la atmosfera de receptividad adecuada.
Ustedes recuerdan las innumerables veces que ha sido traída a nuestra atención, en este trabajo espiritual, el tema de la oración como una actitud y una altitud. La oración es una actitud en cuanto que si esta, en lo referente a Dios no es correcta, no dejamos que se dé la experiencia de Dios. La actitud es la clave y lo sabemos muy bien. Tenemos que aceptar a Dios Omnipotente, Omnisapiente y Omnipresente; solo así desearemos y crearemos la Paz Interior, para escuchar la Calmada Voz de Dios. Si desean ver como desaparece la tierra de la cual nace el error, dejen que la Voz de Dios se pronuncie a sí misma. Esta es la actitud, pero es también una altitud, porque han alcanzado un plano Elevado de Consciencia, en el cual pueden abandonar toda creencia y toda esperanza, de que Dios vaya a hacer algo; tendrán la suficiente Paz Interior para PERMITIR que fluya la Presencia y el Poder de Dios. Dios es un poder en el sentido que Dios mantiene y sostiene Su reino espiritual, y en el momento que abandonamos nuestro pensamiento, el Reino de Dios se hace real en nuestra vida, aquí en la tierra. El Reino de Dios se manifiesta en la tierra, en el momento en que un individuo renuncia y libera a Dios, con la convicción y la seguridad de que "Dios me envió y Yo soy su responsabilidad; esta no es mía." Esta seguridad es mi apoyo y al realizarla, de alguna manera el Reino de Dios se manifiesta, para mí, aquí en la tierra.
Ah! "Mil caerán a mi izquierda y diez mil caerán a mi derecha, pero no llegarán a mi Consciencia, donde Resido, mientras Yo permanezca en el Lugar Secreto del Más Alto. Nada puede tocar mi Ser Interior, mientras viva por la Gracias de Dios y no por la fuerza y el poder, ni preocupándome por mi vida, ni luchando contra el mal o esperanzado en que Dios luchará contra mis enemigos. Yo descanso en completa calma y confianza, con la certeza de que Dios es el Creador, y mantiene y sostiene todo lo que es."
Puesto que los pensamientos de Dios no son los míos, ni sus caminos son los míos, de qué manera puedo yo creer, en forma válida, que puedo pasarle mis pensamientos a Dios o que mis pensamientos puedan tener algún peso ante Dios? Yo dudo mucho que haya existido, o que exista o que pueda existir en el futuro un individuo que conozca los pensamientos o los caminos de Dios. Por lo tanto, la actitud y la altitud de la oración exigen una completa humildad. "No obstante, no se haga mi voluntad, ni mis deseos, ni esperanzas, ni ambiciones; hágase Tu Voluntad en mi." Luego, escuchen."Habla Señor que tu siervo escucha," y así, los pensamientos de Dios nos pueden ser revelados al realizar nuestras actividades.
Este asunto es de vital importancia en este momento. Hace muchos años, un ministro o sacerdote de la Iglesia de Inglaterra, equivalente de la Iglesia Episcopal en los Estados Unidos, se interesó tanto en el tema de la sanación espiritual, que se propuso hacerla realidad en las iglesias; a pesar de una fuerte y muy grande oposición, tuvo éxito en el establecimiento de la sanación espiritual en algunas iglesias. Sin embargo, en esas iglesias en las cuales se estableció, no más de un diez por ciento lo ha aceptado. Desde entonces, los sanadores evangélicos han tenido una especie de estímulo y han generado interés en la sanación espiritual; ahora hay, en muchas iglesias protestantes, un interés mayor en el tema. De hecho, hay un movimiento de sanación mental, que ya es bastante, en la misma iglesia Hebrea. Por esta razón, el tema tiene tanta importancia en este momento.
Todas estas personas envueltas en esta actividad de sanación espiritual, las que son sinceras y dedicadas, están descubriendo que han llegado a un punto, del cual no pueden avanzar. La razón está en que no conocen el principio básico de la sanación espiritual, y no lo conocerán, hasta tanto alguien se los revele. El gran esfuerzo para lograr la sanación espiritual se hace bajo la creencia de que es Dios quien cura la enfermedad; ustedes entienden muy bien esta equivocación. Si Dios pudiera sanar, no habría una sola persona enferma en todo el mundo, porque Dios no respeta personas. De hecho, en nuestro trabajo hemos aprendido que es más fácil sanar a alguien que está en una prisión, antes que a una persona moralista. Y en verdad, así es. Por qué? Por su humildad y por la ausencia del sentido moralista.
Cuando comprendan la causa de la enfermedad, o la del pecado, tendrán la respuesta sobre lo que es la sanación espiritual. Dios no es la causa de la enfermedad en nadie; ustedes lo saben. Dios no es la causa de que alguien sea pecador; tampoco es la causa de la muerte. No, no lo es! El secreto del pecado y de la enfermedad fue revelado desde la época de Adán y Eva. El mundo se ha resistido a aceptarlo, pero nosotros si lo hemos aceptado.
Cuando aceptan la creencia en dos poderes, el poder del bien y el poder del mal, son víctimas de esta creencia. Sin duda alguna, la mente universal humana ha aceptado los dos poderes y ha tratado de "usar" a Dios para destruir el poder del mal, pero nosotros sabemos que esto no funciona y que no puede funcionar. En la misma proporción en que lo acepten dentro de sí mismos, comprenden que la Omnipotencia de Dios hace que el mal sea algo imposible; esta comprensión se logra solamente por la Gracia divina. Por eso, cuando observan cualquier condición errónea y saben que Dios no es la causa, qué sucede? Se desvanecen las imágenes en la mente universal, la creencia en los dos poderes. Como ilustración de este tema, les conté la historia de los dos hombres que estaban en un bar bebiendo mucho. Uno de ellos miró al otro y le dijo:" Tienes que dejar de tomar; tu rostro luce borroso." Ciertamente. Recuerden que la belleza misma está en los ojos de quien observa, y no en la otra persona o cosa.
Ustedes saben, porque han sido testigos, que la sanción espiritual se da en la medida en que el sanador o ministro dice: "Gracias a Dios esto no es causado por Dios. No es más que el arma de la carne, es nada. Solo existe por la creencia de la mente humana universal en los dos poderes." No existen, en verdad, dos poderes y cuando en su vida individual se dé la experiencia del Reino de Dios, descubren que aquellas cosas o personas a las que tanto temieron por su poder, ahora no les temem. Ya han alcanzado ese nivel de Consciencia en el cual "el cordero está echado al lado del león." Uno con Dios es mayoría.
La Consciencia Divina no puede ser antagonista de sí misma, de ninguna manera; pero son ustedes lo suficientemente conscientes
de esta verdad? Es cierto, Dios es su Consciencia pero también es la Consciencia de su enemigo, de los animales, de las bestias. No hay sino Una Consciencia, de la cual el mundo ha evolucionado. "En el comienzo, Dios." No había nada más. Por lo tanto, todo ha evolucionado a partir de la Consciencia de Dios y todo ES la Consciencia de Dios en niveles o estados distintos de la misma. Si, Dios es la Consciencia Universal de la cual el mundo ha evolucionado. La gran dificultad estriba en que ustedes creen que son distintos a mí. Toda la experiencia humana se basa en una sola ley: la auto-preservación, que es la primera ley de la Naturaleza, reconocida universalmente. Nada de esto sucedería, ustedes ahora lo pueden entender, si se hubiera aceptado que Dios es la Consciencia, el Alma de este mundo, por lo cual mi Consciencia y su Consciencia son lo mismo, Una. Podríamos entonces, decir al unísono con el Maestro:" Así como lo hiciste conmigo; si no lo has hecho con el menos de mis hermanos, tampoco lo has hecho conmigo." Por qué? Porque usted es yo y yo soy usted. No hay nada más que NOSOTROS!
Por qué es el Amor el factor más importante en la vida religiosa? Porque Amor es Dios y Dios es Amor. Nunca el amor humano. No, no lo es. El amor humano hace que pueda darle educación a su hijo e ignore al niño vecino. Así no es; el Amor verdadero, Dios rompe la barrera de "yo y tu" y declara:"Lo que hago contigo lo hago conmigo, porque mi Yo es su Yo." Ahora pueden entender como, cuando tenemos esa Consciencia aceptamos la enseñanza del Maestro que dice, "Perdona setenta veces siete" y "Ora por tus enemigos." Los humanos no pueden hacerlo. Les resulta muy difícil; solo puede hacerlo aquel individuo que ha recibido el contacto de Dios, de la vida religiosa, porque entiende que los errores han sido causados por la ignorancia. Por eso pueden decir," Perdónalos Señor, porque no saben lo que hacen."
Cuando enfrente cualquier forma de pecado, enfermedad, carencia o limitación, su primera reacción tiene que ser, "Esto es solo una apariencia y lo sé; no tiene su origen en Dios, también lo sé." Con esta certeza interior usted se libera y permanece en su paz interior. Ahora está aprendiendo a "no juzgar por apariencias" y literalmente es "el cordero que está echado junto al león." Humanamente hemos sido entrenados y condicionados a reaccionar a las apariencias, a temerle a algunas de ellas. Así nos sucede cuando llegamos a este Camino de Vida, y creemos estar en él, porque todavía temblamos cuando enfrentamos ciertas apariencias. El Maestro mismo era un Rabino, una Luz espiritual cuando vivió la experiencia de las tres tentaciones.
Desde el punto de vista humano, es natural reaccionar a las apariencias, y nadie ha logrado superarlo del todo. Cuando viva las tentaciones de temer a las apariencias, no reaccione desconociéndolas. Por el contrario, confróntelas y reconozca que está siendo tentado por apariencias originadas por la mente carnal. Dios nunca ha tenido un enemigo, en ningún momento los tiene! Podemos sentir temor porque creemos que tenemos enemigos, podemos temer las apariencias de la mente carnal, pero recuerde siempre que Dios es absoluta Omnipotencia, Omnipresencia y Omnisciencia, y nada más existe.
Esta es la razón por la cual, cuando comenzamos el trabajo de sanación espiritual, es importante recordar que Dios es la Consciencia de la cual se ha formado el universo entero. Por lo tanto, esta Consciencia de Dios que es "Excesivamente pura para contemplar la iniquidad" no posee nada destructivo que haga daño a la Consciencia, ya que esta es Dios mismo. Entonces comprenden que tampoco puede hacer daño al hombre, porque el hombre mismo es emanación de la Consciencia de Dios. Si viven, si actúan y tienen su Ser centrado en Dios, su Consciencia, la Consciencia Divina, vivirán en el Cielo y su Cielo es la Tierra y las Leyes del Cielo serán sus Leyes en la Tierra. Solo recuerden que si creen, aunque sea por un instante, en el bien y en el mal, y que Dios tiene gente escogida, lo pierden todo. Tienen que comprender, que detrás de todo este mundo de formas, existe una Consciencia invisible, de la cual se ha formado todo lo que existe. Piensen, piensen! Pueden llegar acaso tan lejos como aceptar que Dios es la Consciencia de la venenosa hiedra? Dios es la Consciencia Divina Universal y no hay excepciones.
Ahora, un último punto. Pueden perder el don de la sanación espiritual si creen que la sanación depende de lo que haga o no haga un individuo. La Verdad de Dios no depende de lo que haga o no el hombre; solo depende del conocimiento del hombre.
"Conocerás la Verdad y la Verdad os hará libres." Por eso, en cualquier momento que observen cualquier situación humana y crean, por la razón que sea, que debe ser castigada o piensen que no está bajo el gobierno de Dios, lo pierden todo. Tienen que ser capaces de incluir en la Verdad, tanto al santo como al pecador, al iluminado como al ignorante.
Mientras más grande sea su capacidad de relajarse en la certeza de que Dios ES realmente Omnipotencia, Omnipresencia y Omnisciencia, mayor será su capacidad de sanación, porque su actitud y su altitud de Consciencia lo hace abandonar la creencia en los dos poderes y esta es la razón por la cual se restablece la Armonía.
Joel S. Goldsmith
© Todos los derechos de traducción protegidos por la ley vigente. Traducción del Inglés, libre y espontánea, por Luis Molina.